jueves, 18 de marzo de 2010

Educar en la autoestima

El nivel de autoestima de una persona, si se quiere o valora lo suficiente, determina en gran medida las expectativas que tiene de ser feliz en la vida.

Los acontecimientos externos que nos sacuden día tras día a lo largo de nuestras vidas, tendrán una mayor o menor repercusión de acuerdo con el nivel de autoestima que cada uno tenga de sí mismo.

Conocemos muchas personas que han sido marcadas por acontecimientos que no han podido superar por contar con un bajo nivel de autoestima. También conocemos casos contrarios: gente permanentemente acosada por percances dolorosos y negativos y que sin embargo han contado con la entereza suficiente para salir adelante.

El grado de autoestima marca de manera determinante nuestras vidas y por eso es importante transmitir ese control a nuestros hijos.

La educación de los niños se mueve continuamente en ámbitos, cuando menos contradictorios, que confunden al niño y le llevan a desarrollar bajos niveles de autoestima.

Algunas situaciones que crean en el hogar obstáculos para el desarrollo de la autoestima de los niños son todas aquellas en las que se infunde al niño cualquier tipo de maltrato tanto físico como psicológico. Las amenazas, las humillaciones, ridiculizarle o menospreciarle o transmitir que sus pensamientos o sus sentimientos no tienen valor ni importancia.También se puede afectar el nivel de autoestima de un niño cuando se le educa sin ninguna norma ni criterio o con normas contradictorias, confusas u opresivas, o se le intenta controlar mediante sentimientos de vergüenza o culpa.

De la misma manera la sobreprotección que impide su crecimiento personal o el envolverle en un mundo ilusorio, irreal y fantástico donde todo es maravilloso es igualmente deformante. Es frecuente en cualquier hogar situaciones en las que intenta ocultarse la verdad al niño. Se suele decir que es por su bien, pero lo único que produce en él es pérdida de autoestima.